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viernes, junio 06, 2008

Nimiedades

Ayer no hice nada. Hice algo de ejercicio salí a trotar. Escuché música. Un poco de Piazzolla, Mercedes Sosa para comenzar, luego un giro a Soda Estéreo, más tarde para darle sabor escuché Bacilos y Jarabe de Palo, ya sin más motivaciones o melancolías pendientes, un grupo de pop coreano que ni sé el nombre pero con un par de canciones muy buenas, según yo. El sabor de la tristeza me vino a media noche, un poco de incompresión y otro tanto de culpabilidad. Antes, pensé en mi novia... la tengo abandonada hace dos días. No es tan verdad que esté abandonada. Tengo por motivos los trabajos y exámenes finales de la univesidad. Hay muchos, pero ayer no hice nada. Dormi hasta las diez de la mañana, dormi después del almuerzo e intenté leer cuando caia la noche. Una o dos páginas, un telón azul que caía como un recuerdo, y un preguntarse que será de ella...

Ciertamente una buena historia tiene una introducción que te lleva de la mano por el resto de la historia, no te suelta, pero te lleva suave y sin baches en el camino, también requiere de un conflicto para que resulte atractiva, el conflicto bien podría aspirar a volverse cada vez más intenso y generar más y más tensión para un final espectacular, una explosión o un desangrado interior - más bien metafísico - del personaje, para que cuando termine de contarse, uno digo "la put* madre, aprendí algo" o "me gustó carajo, arriba la revolución" o el no muy apreciado - al menos por mi - "ay, pero que bonito" que sueltan las chicas y algunos chicos - puede ser -. Pero mi historia acaba aquí, ayer no hice nada, hoy la vuelta a la rutina de la universidad y esta vez, si, saber que será de ella...

jueves, mayo 31, 2007

Cosas que se piensan de mi porque estoy vivo

Sobre el cielo infinito, a veces gris de Santa Cruz, hay unos ojos negros que me miran con ternura, con comprensión, pero que no me aman. Que se alegran cuando me miran y escuchan mi voz, y me regalan un cálido abrazo y una sonrisa.

Hay una mujer que me mira como el mismísimo fantasma del pasado, un mal que quisiera borrar, pero no puede, que quisiera desaparecer, obviar, pero que de todas maneras necesita. No como el aire, el agua o la tierra por donde camina, si no como un alimento para esa parte de su alma, que todavía es mía.

Hay personas que piensan: Que soy bueno, otras, lo contrario claro.

Hay personas que me ven huraño, simple y sin demasiada profundidad.

Algunas personas me han perdonado mis errores, porque después de todo, confían en mi futuro, y confían en mi. Hay quienes se querrían ahorrar el problema.

Y yo, me veo humano, bueno y malo en ocaciones distintas, dubitativo en algunas cosas, aunque suelo ser seguro, también. Me gusta sentir el aire en mi rostro, una caricia en las manos, y un beso en los labios. No me gustan las mentiras, pero he sabido mentir.

Escribo porque me gusta, para que me lean, y también borro mis textos para que se los lleve el viento... para comenzar de nuevo el juego de las palabras y de la vida... libre al fin, puedo reír aunque este triste y puedo tener fuerzas para esperar a que sea mañana...

Hoy, hace menos frío que ayer.

martes, diciembre 19, 2006

Navidad a cualquier costo

¿Te has preguntado que sentirías si no te regalasen nada en navidad?

Ante la pregunta de que quisieras recibir como regalo en navidad, surge la modestia, la moderación, "nada en especial, lo que me des está bien". Pero si no es lo que queríamos, quizás no lo demostremos, pero dependiendo de quién provenga, puede hasta ponernos tristes.

Pero ¿Por qué repartimos regalos? ¿Por qué tienen que ser caros? ¿Por qué? Si la celebración no es el nacimiento de Cristo, ¿Quiénes dicen felicidades Cristo a las doce de la noche? Para lo único que recuerdan a Jesús es para ponerlo en un pesebre.

Este no es un mensaje de reflexión, no oculta un moralismo vano, o de doble sentido. Es simplemente un respiro, un detenerse y pensar cuánto dinero se gasta en navidad, cuanta plata corre en las calles, y cuánto sacrificio hacen muchos para comprar caros regalos y asi no decepcionar, ni fustrar a sus seres queridos... el que tenga plata para adquirir obsequios y ayudar a los menos afortunados, bien. El que no tenga dinero, que no se haga demasiado problema; el amor y el tiempo son lo más valioso en este mundo. Al menos desde donde lo veo, acá, sentado en esta silla, con una posición cómoda de meditación burguesa.

Navidad, SI, con nuestro seres queridos YA; pero sin un derroche absurdo.