miércoles, agosto 29, 2007

... Más historietas macanudas

¿Ya les hablé de Macanudo?

Si, claro que lo hice, pero me pareció buena forma de comenzar este post, asi con una pregunta.

Luego divagar, comenzar con una oración que no tenga nada que ver con la anterior, asi el lector no sabría lo que diré después.


- Pero lo sabe, si ya está dicho en el título.


¡¡¡Pero no sabe como lo diré después!!!


- Tu tampoco lo sabes...

Ahora lo sé. Lo he pensado, y ¡Oh, maldición! La frase se me ha ido. Voló cual paloma blanca entre mis manos (que trillada y mala imagen esta de la pamola ¿blanca entre mis manos?). Pero es algo asi, era algo asi:

Me encantan las tiras de Macanudo de Liniers, son tan chistosas, tan humanas, tan...












Es miércoles, no es tan tarde para desearles: una buena semana.

viernes, julio 27, 2007

Primer amor (Cuento)

Marcia vivía en el pueblo de Ur, en la casa de sus padres. Su padre trabajaba en la única fábrica del pueblo y su madre se dedicaba a bordar y atender el hogar. Su casa lucía un frente color crema y guardaba una huerta en el fondo que se llenaba de vegetales frescos en verano. Ella tuvo su primer novio a la edad de quince años. Su padre al enterarse se lo prohibió. Un atardecer violáceo el joven galante, le dio su primer beso.

Había nevado el día antes al que ella escapó de su casa sin más pretexto ni aspiración, que la del primer amor. Los niños jugueteaban por las calles improvisando un trineo con madera vieja y cuerdas, también armaban muñequitos de nieve. Los árboles se resignaban al blanco de esa mañana y un pequeño triste ruiseñor trinaba sus penas a su primer y último invierno. En sus pupilas se reflejaron los pinos del Bosque de Job que marcaban los límites de su pueblo. Una flor caía vencida por el frío y un copo de nieve resbalaba lento sobre la hoja verde de un abedul gigante. Ella volteó a ver hacia la pequeña casita donde había nacido y vivido hasta entonces. No derramó una sola lágrima pues su amado le había llenado de promesas y esperanzas el corazón. Se quedó mirando durante un momento. El paisaje era blanco, verde y celeste. Luego siguió adelante.

Jean Claude había reafirmado su amor a Marcia, junto al famoso árbol del tronco dorado. Tomó ambas manos y las llevó a su pecho, besó sus cálidos labios y miró sin pestañear sus ojos negros que entonces tenían ganas de llorar. No pudo refrenar el impulso de pedirle que se fuera con él, de decirle que todo estaría bien y de jurarle que siempre la querría. Pero ahora, solo, de pie en la entrada del pueblo de Bler, con su mirada puesta en el bosque que ella atravesaría para llegar a él; y con preocupación por la reacción de sus padres, Jean Claude comenzó a pensar que se había equivocado.

La nieve no era muy alta, pero Marcia estaba cansada y caminaba despacio. El bosque de Job es grande, pero la distancia entre Bler y Ur es corta, aún así ella se estaba demorando demasiado. Al parecer, se había perdido.

El sol estaba ya muy alto y Jean Claude se impacientaba cada vez más. Sus dudas nacían con los segundos, crecían con los minutos y se multiplicaban con cada hora.

- Ella dijo que llegaría temprano – renegó para si mismo.

Ella se sentía perdida, estaba perdida, pero no podía rendirse ni lo haría. La movía la fuerza irrefrenable y ciega del primer amor. No la aterraban los aullidos de los lobos, ni otros pasos, ni otros voces; ni siquiera la conciencia de saberse perdida y sola en medio de un gran bosque. Finalmente el humo de las casas de Bler fue su salvación. Lenta pero decidida, celebraba cada paso como una victoria, pues le acercaban más y más al dueño de su amor.

La nieve en Bler se iba derritiendo lentamente y el sol brillaba renovado cuando Jean Claude vio con desencanto aparecer a Marcia a la distancia. Le pareció toda desaliñada, ojerosa con su ropa gastada y una vieja mochila marrón a cuestas. Al contrario ella sonreía radiante, sus ojos parecían dos satélites brillantes que solo iluminaban para él, que era como su sol. Le parecieron curiosos los leñadores afilando sus hachas, y los niños (como en Ur) improvisando un trineo y jugando con hermoso lobo siberiano de mirada azul. Con un ladrido inquieto y su lengua roja curiosa, el perro la saludó.

Marcia abrazó con todo su calor a su amado, le dio un beso pero el permanecía inamovible, callado, pensante.

- Te has demorado mucho más de la cuenta – protestó.
- Perdoname, el camino se había cubierto por la nieve – dijo ella un poco sorprendida por su reacción.
- Era mejor que yo fuera a buscarte.
- Si te hubieran visto, sería peor. Pero ya estoy aquí ¿no te alegras?

Jean Claude no respondió.

Caía el atardecer en Ur, un viento helado anunciaba una nueva tormenta, el sol estaba perdido entre las nubes pero su claridad fue suficiente para alcanzar a ver a Marcia regresar cabizbaja con su vieja mochila marrón a cuestas.

Una lágrima se cristalizaba en su mejilla.

Diminutos copos de nieve comenzaron a caer, ella no tenía prisa por regresar a su casa. Su padre seguro la recibiría furioso y la golpearía; y su madre lloraría para tratar de calmarlo. Marcia tocó sus labios partidos por el frío y miró su piel que se había puesto pálida. Comprendió por fin, el corazón de los hombres.

Cayó la noche en Bler, Jean Claude tomó asiento en su mecedora próxima a la chimenea, encendió su pipa y comenzó a fumar tranquilo. Por la ventana miró con indiferencia hacia la calle. La nieve caía pura, cristalina y constante.

Nada lograba realmente conmoverlo.

domingo, julio 15, 2007

O Rei do América (Brasil 3 - Argentina 0)



El libreto fue siempre el mismo: Una Argentina que atacaba con dificultad y pocas opciones claras de peligro, y un Brasil que contragolpeaba con veneno en cada jugada. Como en 2005, Brasil con irregulares presentaciones es Campeón de la Copa América.

El director técnico Alfio Basile, quien confía en el juego ofensivo con buen trato de balón y sin marcaciones personales, si no más bien en una defensa en conjunto, fue sorprendido por la selección de Brasil dirigida por Dunga, de contragolpes rápidos y con marcación efectiva sobre cada jugador clave.

Solo 4 minutos duraron las esperanzas del conjunto albiceleste: Julio Baptista con un fuerte remate al ángulo contrario de abbondanzieri, y un gol en contra de Roberto Ayala cerca de finalizar el primer tiempo fueron suficientes para acabar con el sueño de la Copa. El gol de Dani Alves en la segunda mitad, fue simplemente el toque de gracia.

¿Y ahora?

Para la Argentina solo queda esperar por las eliminatorias a Sudafrica 2010, y mucho tiempo más, para que la selección mayores se pueda sacarse la espina de la sombra de Brasil.

Digamos que la canarinha no jugó con jugadores claves, y que la presión del partido recayó sobre la selección argentina, que ya lleva 14 años sin conseguir un título internacional. Ha seguir esperando

No hablemos de méritos, Brasil hizo los goles.




Guión trillado: La película de esta noche, ya la había visto.

viernes, julio 13, 2007

Esperando a Argentina Campeón...


Si... mas o menos.

Pienso que el domingo la selección albiceleste comandados por Lionel Messi, Carlos Tevez y por supuesto Juan Román Riquelme (que ya lleva 5 goles), derrotará sin demasiados problemas a la verdeamarelo (de irregular presentación) .

Es más, asi debería ser teniendo en cuenta el equipo alterno que trajo Brasil a la Copa, y el poco tiempo que este equipo viene jugando, en contrapartida de todo el trabajo previo y responsable que ha venido realizando este equipo.

Para el sábado en el encuentro entre México y Uruguay, pienso que aunque ambas selecciones tienen mucho coraje y entrega, pero que el buen trato de balón que ha demostrado México en esta Copa le valdrá un meritorio tercer puesto.

Y bueno, por eso y por mucho más pienso que el domingo, Argentina sale campeón...


¿ O Robinho estará inspirado?

No lo creo...

lunes, julio 09, 2007

Esperando Argentina - México


Seguramente el partido más esperado de estas semi finales de la Copa América es Argentina - México, equipos invictos, goleadores y los más regulares del campeonato.

México despidió categoricamente a Paraguay con media docena de goles. La goleada comenzó a los 5 min. de iniciado el encuentro, con un penal convertido por Nery Castillo, tras recibir una falta del arquero paraguayo Nélson Bobadilla, que le significaría la expulsión.

Por su parte la albiceleste tuvo un complicado primer tiempo, pero con paciencia y un coherente dominio de la pelota, logró romper la férrea defensa del equipo peruano, a los pocos minutos de iniciado el segundo tiempo, con un golaso convertido por el conductor del equipo campeón de la Libertadores, me refiero sin duda, a Juan Román Riquelme. Luego todo sería dominio por parte de la selección argentina que terminaría goleando 4 a 0.


Todo nos hace esperar que este miércoles a las 8:50 (hora boliviana) se venga un partidaso entre estas dos selecciones ganadoras.

Hay que estar atentos a los resultados... =)


Ah! También pasaron Brasil y Uruguay...
seguro gana Brasil...
pero ojala pierda... =P











Es todo, casi todo de la Copa América 2007 aqui en Nimiedades...





Vamos Carajoooooooo!!!!

sábado, julio 07, 2007

Lo que quería tu vieja... o ... Copa América: Resumen de las Conflagraciones



Comienza el fin de semana. Seguro que algunos lo esperan ansiosos para ir a darse un chapuzón en una refrescante piscina, o para deleitarse con la música y lindas mujeres, o porque se tomarán unos vasos de cerveza sin más pretexto que la tristeza o el de compartir con los amigos.

Pero los verdaderos fanáticos del fútbol se reunirán detrás de una mesita cargada con aperitivos, café o quizás cerveza; y observarán con ojos inquietos el descenlace de los cuartos de final de la Copa América 2007, que se desarrollará en las sedes de San Cristobal, Puerto La Cruz, Barquisimeto y Maturín, cálidas ciudades de Venezuela, país anfitrión del evento.

El sábado 7 de julio, a partir de las 18:00, volverán a verse las caras, Venezuela - Uruguay; quienes en primera ronda parecieron tener un tácito acuerdo de no agresión, culminando el partido con un opaco 0 a 0. De igual manera volverán a competir Brasil -Chile, cuyo resultado en primera ronda fue un aplastante 3 a 0 a cargo del equipo dirigido por el ex mundialista, Dunga.

El domingo 8 de julio subirá aún más el nivel, con los interesantes partidos de Argentina - Perú, en el que la albiceleste es claro favorito ante un Perú intermitente; y el electrizante partido México - Paraguay, con pronóstico reservado.

¿Pero cómo le fue a Bolivia?

Nuestra querida y cada tanto vapuleada selección, obtuvo un digno empate 2 a 2 con el equipo dueño de casa, una no merecida derrota 1 a 0 frente a Uruguay y un amargo empate 2 a 2 frente a Perú.

Sin embargo, el equipo dirigido por Erwin Planiti Sánchez, pienso, mostró personalidad, algo que le faltaba a otros equipos en anteriores ediciones. Además de gente joven con talento. Digamos Joselito Vaca, Jasmani Campos y Augusto Andaveris.

Y un jugador que (si me permiten) merece ser destacado, es Jaime Moreno, quién soprendió gratamente al demostrar experiencia y buen trato de balón, cualidades que (para ser sincero) me parece que no había demostrado en la manera como lo hizo en este campeonato.

Trabajo, disciplina y tiempo es lo que necesitarán nuestros seleccionados para correr con mejor suerte en las eliminatorias a Sudafrica 2010, que comenzarán en octubre.

¿Mis pálpitos para esta Copa América?

Sinceramente no sé quien ganará el partido Venezuela - Uruguay, teniendo encuenta que la vino tinto, tiene buenos jugadores, y está de local recibiendo además todo el apoyo de su público. En todo caso, a la hora de las apuestas me inclinaría más por Uruguay, pero cuidado, pueden haber sorpresas.

En el partido de fondo Brasil - Chile, creo que las estadísticas van más a favor de Brasil.

Para el Domingo, me parece no tener dudas, la selección dirigida por Alfio Basile saldrá triunfante ante el equipo dirigido por Julio César Uribe. Y en el partido más parejo de estos cuartos de final, creo que México con Neri Castillo en la delantera, triunfará frente al aguerrido equipo guaraní.


Pero como dicen, otra cosa es con guitarra, o mejor dicho, con la pelota sobre la cancha...





Que las conflagraciones comiencen...

¿Vamos Carajo?

domingo, julio 01, 2007

Más allá de la noche (Cuento)

Hasta ahora he visto casi todos los partidos de la Copa América, pronto les mostraré algo así como una especia de resumen de las conflagraciones, mientras, este cuentito que escribí anoche. Quedó un poco largo, pero ojala alguien lo lea.

Más allá de la noche

Él ya estaba borracho. No le importaba ni la hora, ni mucho menos el lugar donde se encontraba. El camino era sinuoso y empedrado. Todo estaba oscuro y vacío. Solo unos cuantos árboles de formas fantasmales lo acompañaban en su recorrido. Él seguía cantando esa canción de “corre guachín” que le gustaba tanto. La noche estaba despejada y las estrellas se mostraban sospechosamente brillantes. De repente le vino un ataque de hipo y se detuvo. La botella que llevaba en su mano estaba vacía, no podría explicarse, pero sintió sorpresa y desengaño al notar la botella en ese estado, así que la botó con un odio inconsolable. Continuó caminando con un leve balanceo de izquierda a derecha, siguió cantando aquella canción de “corre guachín”, aunque esta vez con esporádicos espasmos en el pecho. Sintió ganas de vomitar, así que se apego a un árbol que parecía tener unos orificios similares a ojos terribles y acusadores. Vomitó. Luego escuchó un suave zumbido cerca donde estaba. Cuando volcó a ver; vio dos extrañas personas que se aproximaron a saludarlo; le pareció (por cierto) que esas dos personas habían llegado volando.

- Hola, soy Goku – dijo el primero.
- kkkk, tengo que derrotar a Freezer... kkkk – balbuceó el segundo, quien era mucho más pequeño.
- … y este es mi hijo Gohan – acotó el primero.
- Goo… ¿Goookú? – preguntó.
- Hola soy Goku, en el anterior episodio luché con unos seres realmente terribles que se encuentran más adelante en este camino. No logré derrotarlos porque eran muy fuertes. No te aconsejaría ir – Dijo el que se hacía llamar Goku, en un tono inadecuadamente optimista.
- ¿Luuu - char? – Respondió - no, no te preocupes hermanito, que por ahora no tengo ganas de luchar con nadie.

Desoyendo los reiterados consejos de aquellas personas, Él siguió caminando lentamente, balanceándose con alegría y (ahora) silbando la canción de “corre guachín”. Sintió frío, pero no tenía con que abrigarse. Llevaba puesto un pantalón jean de esos con agujeros en las rodillas; una camisa de algodón manga corta, y sus zapatos negros bien lustrados.

Sonó su celular. La canción “Don” de Miranda, estaba como tono de llamado.

“… Quiero – saber – que – me – pasa – te – pregunto – que – me – pasa – y – no – sabes…” - comenzó a cantar, olvidándose de responder.

El camino era sinuoso y empedrado.

A lo lejos se divisaba una pequeña colina, la luna llena era amarilla, y los árboles lucían cada vez más aterradores. Allí iba él, balanceándose lenta pero alegremente, sin importarle su figura a contra luz.

Volvió a sonar su celular.

“… Quiero – saber – que – me – pasa – te – pregunto – que – me – pasa – y – no – sabes…” – volvió a cantar.

- Yo te conozco – le dijo una figura parada al borde izquierdo del camino, cubierta de un hábito negro y cargando una hoz que resplandecía cegadora reflejado la luz amarilla de la luna llena – pero no te preocupes, tu hora aún no ha llegado – dijo.

El creyó ver unos ojos rojos, apenas visibles debido a la capucha que cubría todo el rostro. Miró su reloj. Los números le eran borrosos, aparte que veía doble. Volvió a mirar hacia la figura de oscura apariencia, pero ya no estaba.

Un lobo aullaba triste a la imponente luna llena amarrilla.

Se sintió cansando, así que decidió sentarse debajo de un árbol negro cuyas ramas parecían dos brazos flacos con gajos como manos puntiagudas que buscaban estrangularlo.

Quiso recobrarse un poco de su borrachera.

Trató de recordar detalles de la fiesta, y como fue que había llegado hasta allí. Pero no pudo recordar nada, solo veía máscaras: máscaras rojas, máscaras negras, máscaras como risas, como ojos, como llantos. Máscaras y más máscaras mirándolo. Bocas bebiendo más tragos, música ensordecedora. Todo comenzó a darle vueltas y estuvo a punto de dormirse…

Pero no se durmió.

El camino era sinuoso y empedrado. Creyó escuchar su nombre como un eco en el viento. Su pelo flotaba en el aire, a causa de las breves ráfagas que soplaban. Miró hacia atrás y no vio a nadie, miró hacia adelante pero las cosas seguían igual. Miró hacia arriba, la luna llena era amarilla.

El camino parecía pronunciarse mucho más allá de la colina que había logrado subir, pero ya no estaba empedrado. No encontró razón alguna para seguir, para quedarse allí, ni para vivir. Tuvo sed.

A lo lejos se divisaba un lago, cuyas aguas verdes brotaban de un manantial subterráneo. Su lengua seca le demandó que fuera directo al lago, sus piernas aceptaron el peso de la distancia, y nuevamente comenzó a caminar. Otra vez, sintió un zumbido en sus oídos; esta vez un temblor sacudió la tierra. Recordó las risas, las máscaras; y ya nada pareció importarle, siguió su trajín mientras los árboles caían en el abismo que se abría a los costados del camino. Sus raíces se aferraban a la tierra, pero era inevitable su final.

Se sintió extrañamente excitado, como si todo eso le fuera familiar (premonitorio), cuando vio a una mujer. De sus labios nacía un pequeño surco de sangre y sonreía mientras su dedo índice le indicaba que fuera hacia ella.

Una extraña música repetía sus tambores.

El temblor cesaba, y volvía a hacer estruendo debajo de la tierra.

La luna llena era amarilla y la mujer era blanca (un poco pálida) de piernas fuertes, esbeltas y largas; su cintura era estrecha, su abdomen firme se adornaba con un piercing en el ombligo con forma de serpiente; sus pechos no eran grandes, pero definitivamente lucían bien y decidió ir hacia ella.

Se detuvo. Volvió a sentirse mareado, sus ojos empezaron a lagrimear y sentimientos como sueño y sed lo confundieron.

La extraña música repetía sus tambores.

Ya nada le importaba.

- Yo te conozco - le dijo la figura parada al borde izquierdo del camino, cubierta de un hábito negro y cargando una hoz que resplandecía cegadora.

- ¡Ya nada me importa! – le gritó; también les gritó a las dos personas que sabía volaban sobre él, como queriendo saber lo que le pasaría.

“¡Gokuuuu, vete al infiernoooo!”

– Pero no te preocupes, tu hora aún no ha llegado – repitió la oscura figura.

Él quiso ver (quizá por un comprensible morbo) eso ojos rojos apenas visibles debido a la capucha, pero ya no había nadie.

Continúo caminando. El camino era sinuoso y cubierto de roca y polvo. Él caminaba a paso más firme, y ya no se balanceaba tanto.

El lago, cuyas aguas verdes brotaban de un manantial subterráneo, parecía cada vez más cerca.

De repente sus pies se volvieron de plomo, y se le vino a la mente las imágenes de las máscaras, de las risas, de la hora borrosa en el reloj, de la luna llena amarilla y de la mujer de labios en los que nacía un pequeño surco de sangre, y comenzó a sentir desesperación por primera vez en toda la noche. La extraña música repetía sus tambores, cada vez más extraña y estridente, mientras más próximo se encontraba al lago de aguas verdes.

Un paso tras otro, un paso tras otro. Sentía desesperación y sed. Tal vez su desesperación se debía principalmente a su sed, a su lengua que se revelaba en su boca y le exigía calmar el fuego que la sofocaba.

Ya no tenía fuerzas, cayó de rodillas y aún de rodillas y manos, continúo (esta vez) gateando como un niño recién llegado al mundo. No sintió pena, porque todo se justificaba bajo el absoluto e indiscutible mandato de su sed, de su desesperación, de su angustia.

El tic tac de un reloj.

Un sonido sordo de puertas que se abren y se cierran solas.

Un olor que le recuerda un pasado mucho más alegre.


Finalmente llegó a la orilla del lago de aguas verdes, sus manos ennegrecidas y temblorosas se sumergieron (aún) con pesadez sobre el agua, pero cuando sintió su húmeda sustancia, recobró su fuerza y su valor.

Bebió sorbo a sorbo, con tranquilidad, con calma, como quien tiene todo el tiempo del mundo, por que ¿Cuál era finalmente la prisa?

En un descuido vio su reflejo en el agua. Vio sus cuernos, se puso de pie y también vio su cola. En su espalda sintió dos grandes heridas verticales, y su cuerpo todo, no lo sabia, cambiaba constantemente de color, como de la luna, como del agua, como de los árboles, como del camino, como de la mujer.

Ya no tenía sed.

- Vuelve por donde viniste, ya no sigas más – le dijo la persona que había encontrado al principio. Su hijo lo miraba con curiosidad.

Testarudo, se quedó parado al borde del camino (sinuoso cubierto de rocas y polvo).

Aún tuvo fuerzas para menear la cabeza a esos ojos celestes que le miraban preocupados. Y no se dejó impresionar por el resplandor que de esa persona emanaba.

El tic tac de un reloj.

Un sonido sordo de puertas que se abren y se cierran solas.

Un olor que le recuerda un pasado mucho más alegre.


La extraña música tocó su último repique de tambor.

Él ya no estaba tan borracho cuando dijo (en un tono inadecuadamente optimista):

- Este camino, si que es extraño.

Miró hacia ambos lados, hacia adelante y hacia atrás. Miró la luna llena amarilla y las estrellas sospechosamente brillantes.

Se quedó pensando un rato.





…Pero ven ¡Ven, que aquí te espero!

domingo, junio 17, 2007

1 año...

Que suerte que mi Blog se llama de Nimiedades de Rafael, asi puedo subir lo que se me cante, sin demasiada sorpresa del lector en turno...

Hoy 17 de junio, esta bitácora personal cumple un año... no digo primer año, porque no está lejos de mis planes un día borrarlo o borrar todos los topics excepto el primero como ya he hecho con otros textos míos en otras páginas.

Desde sus comienzos este Blog ha tenido de todo un poco. Subí un texto homenaje a Borges (que luego borré porque me pareció bastante malo), mis comentarios al rojo vivo sobre el mundial (que tuvieron una moderada aceptación diría yo), algunos cuentos míos (que he borrado a veces porque me parecian malos o porque ya no queria tenerlos en el Blog); y últimamente fragmentos de poemas queridos y tiras comicas.

En resumen... El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos... Pero asi es la vida, "nos caemos para aprender a levantarnos" (como escuché en una película hoy por la tarde).





Ah y quería agradecer mucho a la gente que me visita.

En especial a Tania y Vania y mi tocayo Rafael que se han aguantado estoicamente mis post desde el principio y han aportado sus ideas y percepciones.

Y en general, para todas las personas que han visitado, visitan y visitarán (porque no) este espacio, dándole color y vida. Porque aunque en realidad no busco tener muchos comentarios, ni es de mi interés ser el más leído de la red (Dios me libre), me levanta el ánimo que alguien se tome la molesta de leer justo e - s - t - a - s palabras, que escribo a veces en un estado de inspiración, de melacolía o de insomnia.

¿Buenas noches?

jueves, mayo 31, 2007

Cosas que se piensan de mi porque estoy vivo

Sobre el cielo infinito, a veces gris de Santa Cruz, hay unos ojos negros que me miran con ternura, con comprensión, pero que no me aman. Que se alegran cuando me miran y escuchan mi voz, y me regalan un cálido abrazo y una sonrisa.

Hay una mujer que me mira como el mismísimo fantasma del pasado, un mal que quisiera borrar, pero no puede, que quisiera desaparecer, obviar, pero que de todas maneras necesita. No como el aire, el agua o la tierra por donde camina, si no como un alimento para esa parte de su alma, que todavía es mía.

Hay personas que piensan: Que soy bueno, otras, lo contrario claro.

Hay personas que me ven huraño, simple y sin demasiada profundidad.

Algunas personas me han perdonado mis errores, porque después de todo, confían en mi futuro, y confían en mi. Hay quienes se querrían ahorrar el problema.

Y yo, me veo humano, bueno y malo en ocaciones distintas, dubitativo en algunas cosas, aunque suelo ser seguro, también. Me gusta sentir el aire en mi rostro, una caricia en las manos, y un beso en los labios. No me gustan las mentiras, pero he sabido mentir.

Escribo porque me gusta, para que me lean, y también borro mis textos para que se los lleve el viento... para comenzar de nuevo el juego de las palabras y de la vida... libre al fin, puedo reír aunque este triste y puedo tener fuerzas para esperar a que sea mañana...

Hoy, hace menos frío que ayer.

jueves, mayo 24, 2007

Una historieta macanuda...

El otro día navegando en internet, que aunque suene raro, no suelo hacer... Es decir no suelo curiosear demasiado en internet, si no más bien suelo buscar temas específicos, descargar música o visitar las páginas que suelo visitar (si me permiten la redundancia).

Pero bueh...

Decía que el otro día navegando en internet me encontré con esta tira de Liniers, llamada Macanudo, y me pareció buenísima...

Entonces me puse a buscar páginas donde pudiera leer más tiras de Macanudo, y las encontré muy divertidas.

Entre las que quisiera compartir están estas:








Y para más tiras de Liniers:

Tal vez ayude este Link
O visitando a Liniers en su Blog

De mi parte.

Les deseo un buen día.

viernes, mayo 18, 2007

Fragmentos II

Existen en mi vida fragmentos literarios que siempre llevaré conmigo. Digo siempre, solo por repetir la frase que había escrito en mi anterior post. Lo que quiero decir en realidad es que hay versos que me gustan mucho.

Por eso, y porque es viernes y estoy en mi casa sin más oficio ni beneficio, quiero compartir algunos de ellos con ustedes.


"Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías..." (1964 - Jorge Luis Borges)


"He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz..." (El Remordimiento Borges)

"Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan sólo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabés
cómo te pienso y te enumero (...)

sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas" (Bienvenida - Mario Benedetti)


"... mas su mitad de amor
se negó a ser mitad(...)

sólo entonces pensó en ella
eligiéndola
y sin dolor sin desesperaciones
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
como otras noches
a necesitarla." (La otra copa del brindis Benedetti)

"Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce
del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en
las tardes de lluvia. (...)

... siento que estás
hecha para mi, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre,
que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en
donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo..." (Te quiero a las diez de la mañana Sabines)

"En el saco de mi corazón caben todas las cosas,
desde la ignominia a la ternura (...)

Yo me multiplico incansablemente. Estreno manos y bocas
todos los días, cambio de piel, de ojos y de lengua,
y me pongo un alma cada vez que es preciso" (En el saco de mi corazón - Jaime Sabines)


Y ni se preocupen que ya se vienen Fragmentos III (¿el regreso del rey?) (¿la veganza de los sith?)....

Es viernes y tengo sueño.

Mañana, será jodido.

Buenas noches.

jueves, mayo 10, 2007

Fragmentos

Existen en mi vida fragmentos literarios que siempre llevaré conmigo. Digo siempre, haciendo una especie de devaluación de la moneda de lo eterno. Quiero decir en realidad, que existen versos que me gustan mucho.

Déjenme compartir con ustedes algunos de ellos, que para mi, evocan personas e historias. Y esta noche (que hace frío) siento ganas de recordar.






"Sé que me acordaré de un cielo raso
donde las manchas de humedad eran un gato, un número, una mano cortada (...)

Tan sólo compartimos los bares y las calles
antes de amarnos contra tres espejos:
¿qué más podría darme tu recuerdo?" (Canadá Dry - Julio Cortázar)


" Creo que nada vale contra esta caricia
abrasadora que sube por la piel
Ni el silencio, ese desatador de sueños..."(Demons et merveilles Julio Cortázar)"


"...Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo..." (Hagamos un trato - Mario Benedetti)


"Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos..." (Táctica y Estratégia Mario Benedetti)


"Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre
algún día se quieren,
se van quedando solos poco a poco (Yo no lo sé de cierto - Jaime Sabines)"


"(...) ¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba (...)" (Te quiero porque tienes... Jaime Sabines )



Tengo tantas cosas que hacer, que no he hecho ninguna. Es parte de mi personalidad. Mañana me espera un día largo.

Buenas noches.

miércoles, marzo 07, 2007

Sábado

(o crónica sobre el Tercer encuentro Bloguero mundoalrevesiano,
torneo relámpago de pump it up
y cumpleaños de Raúl Vaca).


El sábado pasado fue un día muy agitado para mi.

Finalmente asistí al Tercer Encuentro de Blogueros y Mundoalrevesianos(no había podido ir a los anteriores). Aunque en todo caso, hay que decir que llegué tarde. Al menos a tiempo para enterarme de las propuestas aprobadas y puestas en debate. Mi conclusión de la misma, es que más allá de los diferentes puntos de vista (que siempre los hay), el fenómeno del Blog en Santa Cruz al contrario de irse apagando, se está propagando y busca expandirse más.

Lo curioso es que antes de sumergirme en el universo de los Blogs en Santa Cruz, había asistido a un pequeño campeonato Pump it up en Euforia Games (para mayor información del lugar, leer mi cuento), organizado por mis buenos amigos, los Piusc. Junto a Álvaro Sánchez asistimos entusiastas a esta competencia, y perdimos en la categoría speed en la primera ronda.

Claro luego con Álvaro fuimos al encuentro bitacorero quizás cansados y más probablemente molestos por la mala participación, ni que hacerle.

Saliendo del encuentro mundoalrevesiano, asistí al cumpleaños de mi compañero de la universidad, Raúl Vaca, quién cumplía... según el... 22 años.

Eso dice, pero no le creo.. =P

Su "celebración" se realizó en un bolichito cuyo nombre no diré, pero que es por Equipetrol (barrio de Santa Cruz, para los que no son de acá).

Digo "celebración", porque el cumpleañero se nos perdió con su novia/amiga y no supimos nada de el, por el resto de la noche.


Con sueño, mareado y cansado, regresé a mi casa a las 5:00 a.m. me dormí tranquilo y desperté a las 9:00 de los más bien.

Genial, ¿no?

lunes, enero 15, 2007

Cuatro cuentos breves

Al releer cuentos que había escrito hace algún tiempo (me gusta releer y corregir las cosas que escribo con la ilusión de mejoralas), me encontré (es una forma de decirlo) con estos cuatro cuentitos y se me ocurrió que tenian algo en común (probablemente el hecho de que su escritor no tuvo la capacidad de hacerlos más largos o más amenos). Y aunque en realidad pensé en subirlos a ésta página por separado (asi tendría algo que subir más seguido), siento que deberían leerse los cuatro al mismo tiempo.

El pucho mañanero

Aunque ya no estás, aún respiro tu presencia. Atrapado en los recuerdos, los primeros rayos de sol me despiertan desde la ventana. Hay días en los que amanece nublado, otros con una claridad que me resulta desagradable. Prefiero que llueva, a que haga mucho calor. Frente a la noche y sus arrebatos, mi televisor vigilante, me ha protegido una vez más de la soledad. He reído gracias a una comedia francesa, y estoy casi seguro que los europeos hacen mejores películas que los norteamericanos. Cuando el ser humano se libre de su egoísmo, ya no tendré que salir a trabajar, ni tomar duchas semidormido. Sobre el respaldar de la silla: mi guitarra; algún día aprenderé a tocarla. En la mesa: las llaves de mi habitación. También algunos libros, compañeros de otros insomnios y otras jornadas. A eso de las dos de la mañana, te escribí un poema que titulaba “te quiero tanto, mi dulce de batata”, luego lo sentí tonto y vano; porque a ti no te gustan los poemas, y quedó claro que yo no sé redactarlos. De mi computadora necesito imprimir unos documentos, es jodido tener que ir a trabajar; y después convertirme en estudiante. Hoy, es jueves. El fin de semana se acerca amenazante, no quiero saber de nada si no estará tu risa para alegrarme. Me siento cansado. En el bolsillo de mi pantalón: diez pesos; suficiente para el transporte público, y más tarde unas empanadas. Con un inevitable bostezo, terminó de arreglarme para encarar al mundo que espera listo para atormentarme. Blanca y radiante, mi cajetilla de cigarrillos sería incapaz de abandonarme. Ni que decir de mi leal escudero, un noble encendedor de tres pesos, que aunque gastado, me acompaña a todas partes. Brilla ante mis ojos el fuego de la resignación; soplo con placer la primera bocanada y salgo a la terraza. Desde el cuarto piso todos se ven más pequeños. Insignificantes, como el humo que desaparece con arrastrado por la brisa de la mañana. Y yo, estoy listo. Llevaré tu recuerdo como un aguijón en mi pecho. Durante todo el día lucharé por no llamarte; y apagarte con cada suspiro de tristeza asfixiante. Lenta pero inevitablemente, mi pasión por ti terminará por acabarme.

Esperaré la muerte… satisfecho, mientras fumo mi pucho mañanero.


Para toda la vida

Sé fiel hasta la muerte
Apocalipsis, 2:10

A las doce treinta de la media noche, el cuerpo de Edgard yacía desangrándose frente a la Catedral, en uno de los nuevos asientos de la Plaza Principal, considerados “modernos”. Dos balas en el pecho fueron insuficientes para acabar con él; un soplo de vida aún corría por sus venas. Edgar, entre agonizante y ocioso, escribió sobre la madera del asiento sus últimas palabras con la sangre derramada en el piso. El culpable, hasta entonces, ya no se encontraba allí. Nadie corrió a socorrerlo, nadie escuchó cuando gritó. Luego el sol y el reloj anunciaron las seis de la mañana, y la ciudad volvió en si. La gente que asistía a misa, y los que simplemente pasaban por allí, encontraron al pobre Edgar muerto con la mirada fija en su mensaje. “Si hubiera recibido ayuda oportuna, tal vez aún estaría en este mundo”, comentó posteriormente el forense. Sociólogos y psiquiatras, politólogos y religiosos, continuaron debatiendo largo tiempo después, en los medios de comunicación, el significado exacto de sus palabras. Cada quien con su propia interpretación, su propia impresión, su propio desagrado. Como sea que haya sido, el mensaje fue contundente.

¡Viva Blooming Carajo!


Lo indeseable…

… Bueno, convengamos que esta es la historia de un muchacho (un muchacho como cualquier otro). Este muchacho participa en un concurso de cuentos (participa con ilusión, sus ojos lo delatan); y ese mismo día se le declara a la chica de sus sueños (porque se siente triunfador). Ante tal declaración, ella (escritora también) le pide ver primero el resultado del concurso como prueba de su valía. Bastante injusto eso de poner condiciones en una relación. Él acepta confiado en su augurosa y segura victoria (es muy bueno su trabajo).

Pero pierde.

¿Cómo perdí? se preguntará abatido. Caminará desilusionado por la avenida El Cristo, hacia el Primer Anillo. Deseando pensar en otra cosa y dejarlo pasar; la cantidad de automóviles, el snobismo que se respira al pasar por el boulevard, en ella, también pensará en ella… Pero no, la pregunta seguirá atormentándolo “¿Cómo perdí?”. Al día siguiente descubrirá para su mayor desazón, que el primer lugar lo ocupa la joven a quien había prodigado su amor. Aquella futura enamorada suya, que lo ha arrebatado de todo, del orgullo, y del amor. Desdichado no volverá a escribir, ni confiará en nadie nunca. A la larga, sólo le quedará un último recurso de alivio para su dolor: ¡Asesinar a todo el jurado! “Esos negados de talento que no supieron elegir bien…”.

¿Se imaginan cuánto dolor? ¿Cuánta tragedia?

Por eso amigos míos… no vuelvo a concursar.



Ella

Ella escapa por la madrugada, lleva consigo lo más valioso para cualquier joven: su pasión, sus sueños y la esperanza de ser amada. Su amor prohibido, la espera impaciente a orillas del Lago Encantado. Ella viste un camisón tan blanco como los tulipanes del jardín del gigante que vive sobre la montaña. “¡Eres muy joven aún para casarte!, gritó un día su padre, pero eso no calma el fuego en su vientre, ni las llamas de su corazón. Corre ahora presurosa, pues los minutos son valiosos, y no quiere llegar retrasada a su cita a diario acordada.

El nomo Javier, un ser frío y despreciado por los demás animalitos nobles del bosque, detiene a la bella joven para interrogarla.

- Buen día ¿Dónde vas tan apurada joven cortesana?
- A ver a mi amado en nuestra cita romántica acordada. Te ruego me dejes pasar criatura del bosque, no quisiera hacer esperar a mi adorado príncipe, y ya voy retrasada.
- Creo saber de quien me hablas, hermosa cortesana del bosque, pero dime bella dama, ese joven tan apuesto ¿es realmente un príncipe?
- ¿Por qué lo pones en duda?
- Vuestra merced es tan hermosa, que cualquier muchacho diría lo que fuera con tal de llevársela a la cama.
- No me detengas más, criatura desagradable.

La joven dama se aleja enfadada.

El príncipe se entretiene cortando el aire con su poderosa espada. Se está haciendo tarde, un mal presentimiento comienza a crecer en su pecho. Ella corre desesperada, y en su camino tropieza con la rama de un árbol. Pierde la conciencia, y al volver en sí, desesperada mira hacia el cielo, y con profundo pesar descubre que ya es muy tarde. El sol ya comienza a calentar.

Sin nada que perder, con un último hálito de esperanza logra llegar al Lago Encantado. Mientras por su lado, el príncipe bien amado, sintiéndose engañado, quita de si la mascara que secretamente cubría su rostro; revelando ser el malvado brujo que tanto temen en la región. Sin notar que ella está detrás, se sumerge blasfemando en las oscuras aguas del caudaloso lago. Ella no puede creer lo que sus ojos vieron. Confundida emprende el camino de regreso a casa. Su madre seguramente ya está despierta, y la espera para que la ayude con las labores de la cabaña: lavar, planchar, cocinar; ella conoce de memoria la rutina. Trabajará duro durante todo el día, y por la noche, antes de irse dormir, tendrá tiempo para reflexionar en todo esto que le ha pasado. Tal vez simplemente cierre los ojos, y a la madrugada siguiente, vuelva nuevamente al lago, para lograr esta vez, encontrarse a su príncipe encantado.