miércoles, marzo 07, 2007

Sábado

(o crónica sobre el Tercer encuentro Bloguero mundoalrevesiano,
torneo relámpago de pump it up
y cumpleaños de Raúl Vaca).


El sábado pasado fue un día muy agitado para mi.

Finalmente asistí al Tercer Encuentro de Blogueros y Mundoalrevesianos(no había podido ir a los anteriores). Aunque en todo caso, hay que decir que llegué tarde. Al menos a tiempo para enterarme de las propuestas aprobadas y puestas en debate. Mi conclusión de la misma, es que más allá de los diferentes puntos de vista (que siempre los hay), el fenómeno del Blog en Santa Cruz al contrario de irse apagando, se está propagando y busca expandirse más.

Lo curioso es que antes de sumergirme en el universo de los Blogs en Santa Cruz, había asistido a un pequeño campeonato Pump it up en Euforia Games (para mayor información del lugar, leer mi cuento), organizado por mis buenos amigos, los Piusc. Junto a Álvaro Sánchez asistimos entusiastas a esta competencia, y perdimos en la categoría speed en la primera ronda.

Claro luego con Álvaro fuimos al encuentro bitacorero quizás cansados y más probablemente molestos por la mala participación, ni que hacerle.

Saliendo del encuentro mundoalrevesiano, asistí al cumpleaños de mi compañero de la universidad, Raúl Vaca, quién cumplía... según el... 22 años.

Eso dice, pero no le creo.. =P

Su "celebración" se realizó en un bolichito cuyo nombre no diré, pero que es por Equipetrol (barrio de Santa Cruz, para los que no son de acá).

Digo "celebración", porque el cumpleañero se nos perdió con su novia/amiga y no supimos nada de el, por el resto de la noche.


Con sueño, mareado y cansado, regresé a mi casa a las 5:00 a.m. me dormí tranquilo y desperté a las 9:00 de los más bien.

Genial, ¿no?

lunes, enero 15, 2007

Cuatro cuentos breves

Al releer cuentos que había escrito hace algún tiempo (me gusta releer y corregir las cosas que escribo con la ilusión de mejoralas), me encontré (es una forma de decirlo) con estos cuatro cuentitos y se me ocurrió que tenian algo en común (probablemente el hecho de que su escritor no tuvo la capacidad de hacerlos más largos o más amenos). Y aunque en realidad pensé en subirlos a ésta página por separado (asi tendría algo que subir más seguido), siento que deberían leerse los cuatro al mismo tiempo.



-->El pucho mañanero

Aunque ya no estás, aún respiro tu presencia. Atrapado en los recuerdos, los primeros rayos de sol me despiertan desde la ventana. Hay días en los que amanece nublado, otros con una claridad que me resulta desagradable. Prefiero que llueva, a que haga mucho calor. Mi televisor vigilante, me ha protegido una vez más de la soledad. He reído gracias a una comedia francesa, y estoy casi seguro que los europeos hacen mejores películas que los norteamericanos. Cuando el ser humano se libre de su egoísmo, ya no tendré que salir a trabajar, ni tomar duchas semidormido. Sobre el respaldar de la silla: mi guitarra; algún día aprenderé a tocarla. En la mesa: las llaves de mi habitación. También algunos libros, compañeros de otros insomnios y otras jornadas. A eso de las dos de la mañana, te escribí un poema que titulaba “te quiero tanto, mi flaquita tan lejana”, luego lo sentí tonto y vano; porque a ti no te gustan los poemas, y quedó claro que yo no sé redactarlos. De mi computadora necesito imprimir unos documentos, es jodido tener que ir a trabajar; y después convertirme en estudiante. Hoy, es jueves. El fin de semana se acerca amenazante, no quiero saber de nada si no estará tu risa para alegrarme. Me siento cansado. En el bolsillo de mi pantalón: diez pesos; suficiente para el transporte público, y más tarde unas empanadas. Con un inevitable bostezo, terminó de arreglarme para encarar al mundo que espera listo para atormentarme. Blanca y radiante, mi cajetilla de cigarrillos sería incapaz de abandonarme. Ni que decir de mi leal escudero, un noble encendedor de tres pesos, que aunque gastado, me acompaña a todas partes. Brilla ante mis ojos el fuego de la resignación; soplo con placer la primera bocanada y salgo a la terraza. Desde el cuarto piso todos se ven más pequeños. Insignificantes, como el humo que desaparece con arrastrado por la brisa de la mañana. Y yo, estoy listo. Llevaré tu recuerdo como un aguijón en mi pecho. Durante todo el día lucharé por no llamarte; y apagarte con cada suspiro de tristeza asfixiante. Lenta pero inevitablemente, mi pasión por ti terminará por acabarme.

Esperaré la muerte… satisfecho, mientras fumo mi pucho mañanero.


Para toda la vida

Sé fiel hasta la muerte
Apocalipsis, 2:10

A las doce treinta de la media noche, el cuerpo de Edgard yacía desangrándose frente a la Catedral, en uno de los nuevos asientos de la Plaza Principal, considerados “modernos”. Dos balas en el pecho fueron insuficientes para acabar con él; un soplo de vida aún corría por sus venas. Edgar, entre agonizante y ocioso, escribió sobre la madera del asiento sus últimas palabras con la sangre derramada en el piso. El culpable, hasta entonces, ya no se encontraba allí. Nadie corrió a socorrerlo, nadie escuchó cuando gritó. Luego el sol y el reloj anunciaron las seis de la mañana, y la ciudad volvió en si. La gente que asistía a misa, y los que simplemente pasaban por allí, encontraron al pobre Edgar muerto con la mirada fija en su mensaje. “Si hubiera recibido ayuda oportuna, tal vez aún estaría en este mundo”, comentó posteriormente el forense. Sociólogos y psiquiatras, politólogos y religiosos, continuaron debatiendo largo tiempo después, en los medios de comunicación, el significado exacto de sus palabras. Cada quien con su propia interpretación, su propia impresión, su propio desagrado. Como sea que haya sido, el mensaje fue contundente.

¡Viva Blooming Carajo!


Lo indeseable…

… Bueno, convengamos que esta es la historia de un muchacho (un muchacho como cualquier otro). Este muchacho participa en un concurso de cuentos (participa con ilusión, sus ojos lo delatan); y ese mismo día se le declara a la chica de sus sueños (porque se siente triunfador). Ante tal declaración, ella (escritora también) le pide ver primero el resultado del concurso como prueba de su valía. Bastante injusto eso de poner condiciones en una relación. Él acepta confiado en su augurosa y segura victoria (es muy bueno su trabajo).

Pero pierde.

¿Cómo perdí? se preguntará abatido. Caminará desilusionado por la avenida El Cristo, hacia el Primer Anillo. Deseando pensar en otra cosa y dejarlo pasar; la cantidad de automóviles, el snobismo que se respira al pasar por el boulevard, en ella, también pensará en ella… Pero no, la pregunta seguirá atormentándolo “¿Cómo perdí?”. Al día siguiente descubrirá para su mayor desazón, que el primer lugar lo ocupa la joven a quien había prodigado su amor. Aquella futura enamorada suya, que lo ha arrebatado de todo, del orgullo, y del amor. Desdichado no volverá a escribir, ni confiará en nadie nunca. A la larga, sólo le quedará un último recurso de alivio para su dolor: ¡Asesinar a todo el jurado! “Esos negados de talento que no supieron elegir bien…”.

¿Se imaginan cuánto dolor? ¿Cuánta tragedia?

Por eso amigos míos… no vuelvo a concursar.



Ella

Ella escapa por la madrugada, lleva consigo lo más valioso para cualquier joven: su pasión, sus sueños y la esperanza de ser amada. Su amor prohibido, la espera impaciente a orillas del Lago Encantado. Ella viste un camisón tan blanco como los tulipanes del jardín del gigante que vive sobre la montaña. “¡Eres muy joven aún para casarte!, gritó un día su padre, pero eso no calma el fuego en su vientre, ni las llamas de su corazón. Corre ahora presurosa, pues los minutos son valiosos, y no quiere llegar retrasada a su cita a diario acordada.

El nomo Javier, un ser frío y despreciado por los demás animalitos nobles del bosque, detiene a la bella joven para interrogarla.

- Buen día ¿Dónde vas tan apurada joven cortesana?
- A ver a mi amado en nuestra cita romántica acordada. Te ruego me dejes pasar criatura del bosque, no quisiera hacer esperar a mi adorado príncipe, y ya voy retrasada.
- Creo saber de quien me hablas, hermosa cortesana del bosque, pero dime bella dama, ese joven tan apuesto ¿es realmente un príncipe?
- ¿Por qué lo pones en duda?
- Vuestra merced es tan hermosa, que cualquier muchacho diría lo que fuera con tal de llevársela a la cama.
- No me detengas más, criatura desagradable.

La joven dama se aleja enfadada.

El príncipe se entretiene cortando el aire con su poderosa espada. Se está haciendo tarde, un mal presentimiento comienza a crecer en su pecho. Ella corre desesperada, y en su camino tropieza con la rama de un árbol. Pierde la conciencia, y al volver en sí, desesperada mira hacia el cielo, y con profundo pesar descubre que ya es muy tarde. El sol ya comienza a calentar.

Sin nada que perder, con un último hálito de esperanza logra llegar al Lago Encantado. Mientras por su lado, el príncipe bien amado, sintiéndose engañado, quita de si la mascara que secretamente cubría su rostro; revelando ser el malvado brujo que tanto temen en la región. Sin notar que ella está detrás, se sumerge blasfemando en las oscuras aguas del caudaloso lago. Ella no puede creer lo que sus ojos vieron. Confundida emprende el camino de regreso a casa. Su madre seguramente ya está despierta, y la espera para que la ayude con las labores de la cabaña: lavar, planchar, cocinar; ella conoce de memoria la rutina. Trabajará duro durante todo el día, y por la noche, antes de irse dormir, tendrá tiempo para reflexionar en todo esto que le ha pasado. Tal vez simplemente cierre los ojos, y a la madrugada siguiente, vuelva nuevamente al lago, para lograr esta vez, encontrarse a su príncipe encantado.

domingo, diciembre 31, 2006

Feliz Año Nuevo

Otro año que se ha ido... T_T

Simplemente se va con la pena de no haber podido realizar todo lo que hubiese esperado. Algunas cosas buenas sucedieron, otras... malas. Tuve pérdidas, pero gané una que otra vez.

Me duele el corazón, y espero el Año Nuevo con una simple y quizás inocente esperanza de que traerá dicha y prosperidad para ustedes queridos visitantes, para mi, para Bolivia y el mundo.

Felices Fiestas....

Y un saludo especial a mi tocayo Rafael Despradel ^^




Los quiere... y les desea suerte:

El Rafas... n_n

sábado, diciembre 23, 2006

Feliz Navidad

Solo porque en mi anterior topic critiqué el elevado consumismo en estas fechas, no quiere decir que no los quiera.... ^^

Un abrazo para todas las personas que visitan este Blog.

Para todos mis amigos de la Universidad Nur: Ruy, Jimmy, Juan Pablo Y Alvaro, por donde anden... n_n
Para Sebastian, Annelise y todo el equipo de Mundo al Revés que siempre me apoyan bastante a pesar de mis excentricidades...
Para mis amigos del Pump it up Santa Cruz: Julio, Carlos, Oscar, Marco y Alvaro (de nuevo XD).
Para mi amiga Tania Barragán de México, por ser buena amiga, por leer mis cuentos a la distancia y por sobre todo su sinceridad.
Para Vania, Helen (La sacerdotiza), Karen (Joup) y Danny, que visitan este Blog y me regalan siempre un comentario.
Para Verónica Rosas, por ser ella misma...


Y para todos, tooooodas las personas que conozco y que no he nombrado, porque aparte creo que no visitan este Blog XD!, pero los quiero....


Felices Fiestas.

Rafael.

martes, diciembre 19, 2006

Navidad a cualquier costo

¿Te has preguntado que sentirías si no te regalasen nada en navidad?

Ante la pregunta de que quisieras recibir como regalo en navidad, surge la modestia, la moderación, "nada en especial, lo que me des está bien". Pero si no es lo que queríamos, quizás no lo demostremos, pero dependiendo de quién provenga, puede hasta ponernos tristes.

Pero ¿Por qué repartimos regalos? ¿Por qué tienen que ser caros? ¿Por qué? Si la celebración no es el nacimiento de Cristo, ¿Quiénes dicen felicidades Cristo a las doce de la noche? Para lo único que recuerdan a Jesús es para ponerlo en un pesebre.

Este no es un mensaje de reflexión, no oculta un moralismo vano, o de doble sentido. Es simplemente un respiro, un detenerse y pensar cuánto dinero se gasta en navidad, cuanta plata corre en las calles, y cuánto sacrificio hacen muchos para comprar caros regalos y asi no decepcionar, ni fustrar a sus seres queridos... el que tenga plata para adquirir obsequios y ayudar a los menos afortunados, bien. El que no tenga dinero, que no se haga demasiado problema; el amor y el tiempo son lo más valioso en este mundo. Al menos desde donde lo veo, acá, sentado en esta silla, con una posición cómoda de meditación burguesa.

Navidad, SI, con nuestro seres queridos YA; pero sin un derroche absurdo.

martes, septiembre 12, 2006

Asesinatos en Euforia Games (Cuento)

Importante aclarar que es un cuento, no vaya a ser que alguien se lo tome en serio. También quisiera decir que el cuento en realidad, es choto. Pareciera el delirio de un estudiante desocupado. Sin embargo, lo publico porque la idea de conspiraciones siempre me han parecido divertidas, y porque nació en realidad de la lectura de cuentos escritos con verdadera maestria y que me tuvieron con la curiosidad hasta el final: La escuela de noche, de Julio Cortázar, y Los asesinatos de la calle Morgue de Allan Poe. Por supuesto que mi cuento dista inconmensurablemente de éstos, pero espero que al meno el ejercicio narrativo me siente bien.

Asesinatos en Euforia Games

Siempre supe que había algo extraño y misterioso oculto en ese lugar. La manera informal en el comportamiento de sus trabajadores. El horario inusual de comenzar sus actividades, tan desfavorable con relación a la competencia. Sus luces, sus sombras. Aquel espacio restringido al que pocos tienen acceso. Aquí hay algo raro, me dije. Y no me equivocaba.
Compartí mis sospechas con algunos amigos. Dijeron que estaba loco. Pero no lo estaba entonces, ni lo estoy ahora ¡No!
Verán, desde la primera vez que ingrese a ese lugar, intuí que las cosas no eran lo que aparentaban ¿Un centro de videojuegos en medio de una zona de cafés y restaurantes? Tan lejos de los lugares preferidos de su público objetivo: Los jóvenes.
¡Por favor!
Mi mente, debo reconocerlo, se había obsesionado con la idea de una verdad oculta, de algún misterio. Acaso podría haberme anegado a resolver otros enigmas (de los tantos que existen en la ciudad) más enaltecedores o más altruista. Pero no, me propuse resolver éste. Quizás porque en el fondo, consideraba que sería mucho más fácil de resolver, que otros más complicados y dispersos.
Imaginé que como todo buen secreto, se mantenía totalmente reservado al conocimiento de unas pocas, pero perversas mentes ¡Los dueños! Obviamente los clientes no tenían idea de lo que ocurría. Pero… ¿y los empleados?
Era extraño, pero regularmente este centro de juegos cambiaba de cajeras, guardias o encargados, como cambiar de basureros. Me preguntaba que ocurría para que se den estos repentinos e inesperados cambios. Alguna vez había hablado con una cajera contenta con su trabajo, justo un día antes de su desaparición ¿Por qué? ¿Qué sucedía con ellos?
Como podrán imaginar soy un cliente habitual de este lugar. Lo he sido desde hace más de tres años. Luego de mis agotadoras (y por general aburridas) clases de la Universidad, camino una cantidad considerable de cuadras para poder tomar la 44, que es la línea que me deja cerca de casa. La parada, por cosas del destino, se encuentra casi al frente de este panegírico lugar. Euforia Games.
Así fue como descubrí Euforia por primera vez. Digo descubrí porque a simple vista no es fácil distinguirlo, perdido como está, en medio de un banco y un boliche nocturno. Diríase que luce (sospechosamente) escondido.
Poco a poco, fui creando un plan.
El plan en cuestión era bastante sencillo. Como ya he dicho, este centro cambiaba frecuentemente de empleados. Pero estaba seguro que los mismos, no estaban enterados de todo lo relacionado a sus funciones. Lo siniestro, lo perverso (pensaba) se lo explicarían de noche, en alguna especie de rito o ceremonia macabra de iniciación.
Todo era cosa de esconderme en alguna de las maquinas a la hora en que cerraban, y ser testigo de todo lo que ocurría luego que los clientes se marchaban. Ver y oír, lo que realmente estaba sucediendo.
Decidido como estaba, a poner en práctica mi plan. Compartí mi idea con uno de mis amigos. Tanto porque cuatro ojos son mejores que dos, como porque necesitaba de algún testigo que diera fe de mis palabras.
Elegí a Oscar porque me pareció el más discreto.
Oscar dio cuatro pasos atrás, con sus ojos fijos en los míos, y levantando suavemente los brazos hacia delante, temiendo quizás que mi supuesta locura, fuera contagiosa.
No sé si pueda considerarse compresible, pero luego de su inicial reticencia en acompañarme, su rostro dibujo una expresión seria y finalmente terminó por aceptar. Ahora todo era cuestión de tiempo.
Sucedió un mediodía como cualquier otro. Al ingresar por ese pequeño túnel de metal construido (acertadamente diría yo) a manera de entrada de Euforia. Tan pronto como hube atravesado la puerta de vidrio que se encuentra al final del mencionado túnel, me encontré con esa expresión de indiferencia fingida, que tienen las nuevas cajeras ¡Si!
Me alegré de sobremanera en ese instante, realmente no había tenido que esperar demasiado para poder dar inicio a mi delirante plan. Allí estaba, escrutándome con sus profundos ojos negros. Seguramente mi rostro de alegría o sospecha habían llamado su atención. Pedí mis tradicionales tres fichas. Observe su pelo lacio, su piel trigueña y su figura esbelta, y pensé entre otras cosas, que era bonita.
El movimiento que precede la aparición del dueño del establecimiento, o de su esposa, puede calificarse como de histeria total. Los empleados trabajan, los técnicos arreglan y hasta los eventuales estudiantes de colegio están más dispuestos a comprar. El encargado de seguridad que generalmente coquetea con las de limpieza corre a su puesto como correría hacia una trinchera en época de guerra.
La señora B… hizo su aparición a eso de la una de la tarde, habló brevemente con el administrador, y se marchó. Por supuesto que, alejado como estaba, no pude escuchar una sola de las palabras que intercambiaron, pero no había necesidad, yo ya lo sabía: hablaban de la “iniciación”.
Tenía todo preparado. Mi mochila estaba cargada con provisiones. Enlatados y refrigerios, ante cualquier eventualidad. Llevaba también una linterna, una navaja de mis tiempos de explorador, y hasta unos binoculares. Oscar también llevaría lo suyo, pero por sobre todas las cosas, el celular con créditos para llamadas de emergencia. La excusa en nuestras casas era lo de menos. Supuestamente el se quedaría a dormir en mi casa, y yo en la de él.
Llegamos a Euforia a eso de las nueve de la noche. Euforia cierra a las once y treinta. Conversamos con nuestros amigos, jugamos algunos juegos. Ambos ya teníamos seleccionado el lugar perfecto para escondernos.
Oscar (quien es de baja estatura) se escondería dentro de la boca de una mujer. Mejor dicho, en el interior de un juego para niños, que tiene forma de una boca gigante de mujer, en la cual se lanzan pelotitas multicolores. El espacio era reducido pero suficiente, además de ofrecer una vista extraordinaria de todo el lugar. Yo por mi parte había escogido una pista de carreras de autos cuya forma me permitía mimetizarme en medio de sus falsos paisajes y sus soportes de metal. La hora había llegado. Las luces se apagaron. El encargado de seguridad (burlado por nosotros) hizo su último recorrido. La música se apagó. Las voces desaparecieron. El silencio era total. Ni Oscar ni yo sin embargo, nos animábamos a salir de nuestros escondites. Aunque llegue a sospechar que mientras yo vigilaba, él dormía. Las luces se volvieron a encender a eso de las tres de la mañana. Lo que había imaginado iba a suceder. La Señora B… alzaba una extraña copa en su mano derecha, diría que era un cáliz. La nueva cajera, llamada S… estaba en medio de una ronda que formaron alrededor. Estaban el administrador (visiblemente borracho), el guardia de seguridad, y el resto del personal.
En la penumbra, una voz rugió con autoridad. Era el señor B…
- Te prometimos un trabajo con grandes remuneraciones.La muchacha salio de su trance de aparente alegría, y no sin cierto temor dijo que si.
Los demás comenzaron a gritar y proferir palabras ininteligibles.
- ¡Éste negocio es una farsa! en esos momentos S… no mostraba demasiada sorpresa - Somos una secta de personas influyentes de todas partes del mundo. Los jovenes que visitan nuestros juegos, terminarán por formar parte de nosotros tarde o temprano. Como miembros, o como sirvientes.
- ¿Qué tengo que hacer? Preguntó S… con cierta convicción.
- Tu trabajo será seducirlos, convencerlos. Te pagaremos bien. Los gritos resonaban por toda la habitación.
Sé que Oscar temblaba, yo también debido a la impresión. Pero entonces sucedió lo que nunca debió haber pasado. El lugar donde Oscar se ocultaba, el cual como he dicho se trababa de un juego para niños, resultó ser más frágil de lo que pensábamos.
Lo descubrieron.
Entonces fue la algarabía general. Todos se mostraron contentos con el espía encontrado.
- ¡Sacrificio humano!- gritaron. Oscar fue amarrado a una de las maquinas. En seguida el señor B… sacó un cuchillo con el que planeaba derramar su sangre.
Inesperadamente S… liberó a mi amigo, no estaba dispuesta a ser cómplice de un asesinato. Es ambiciosa, si. Pero no una criminal. Ambos tratan de defenderse de cualquier manera. Con un cuchillo en la mano, S… hirió mortalmente a la señora B…
El guardia de seguridad sacó su arma para dispararles, no pude hacer otra cosa que atacarlo por detrás con mi navaja de explorador, no era mi intención cometer un asesinato, no tengo la conciencia tranquila por eso, y creo que nunca la tendré.
Con el arma del guardia en mi mano, me acerqué a Oscar y a S... tratando de hallar una salida. Nos rodearon.
El señor B… sintiendo que perdía el control de la situación, terminó por llamar a la policía, acusandonos de ladrones y peor aún, de asesinos.
No tuvimos tiempo de escapar, fue enconces cuando nos atraparon.
Esa es mi declaración.

jueves, agosto 31, 2006

Tania

Para Tania Barragan Villanueva,
siempre...

Afuera llueve, aquí adentro estas hasta en las cosas más simples del cuarto, donde todo es ahora, soledad. Sabes que cuando llueve el frío invade toda la habitación, y un aire húmedo pero confortante acaricia nuestra piel, poniéndonos los pelos de punta en una combinación de placer e inquietud. En la noche sin tiempo (como esta o como tantas otras) en que nos conocimos, me vi reflejado en un poema tuyo. Supe desde entonces que serias, como eres, un espejo de las cosas buenas de mi alma, donde los errores y todo lo pasado, ya no importan.

En los días de verano, viajan por el cielo inmensas nubes blancas con las que se puede dibujar tantas cosas, como si fuesen hojas de un cuaderno en medio de la clase de matemáticas. Se puede dibujar leones o aves, pero yo prefiero dibujar tu figura ante la sorpresiva noticia de tu ausencia. Los sueños vienen y se van, como vienen y se van los días. Pero el cariño queda, no sabe de distancias o de olvidos. Dibujo aquella tarde donde hablamos de una media luna y una rayuela. La piedrita se lanza con destino al cielo, pero nunca llega, vuelve irremediablemente a la tierra, y comprendemos que no somos más que almas que creen estar vivas por el simple hecho de respirar. Pero vivir es otra cosa, es sentir, como yo siento la nostalgia y el vacío porque no estás.

A pesar de los kilometros, con la punta de mis dedos, te puedo tocar, y mi voz se escucha en un susurro lejano, pero constante. Un mensaje en tu correo. ¿Qué harías si un amanecer de esta vida que se prefigura como un bosquejo, contemplase contigo las formas de tu mundo y de tu cielo? Sabrías que no me interesa más que verte y hablar contigo, sin la estúpida pretensión de amarte o tan siquiera besarte. Simplemente de mirar al infinito, donde con las nubes se puede dar vida a mundos o a sueños, y en las noches sin tiempo (sin tiempo, como esta, o como tantas otras) las estrellas brillan fulgurantes y hermosas.

Pero ahora, solo llueve y siento frío.

sábado, junio 17, 2006

Sobre este Blog

Yo creo que en el mundo, hay gente que no entiende de pluralidad, y obliga a sus amigos a registrarse en Blogger para poder comentarlos...

Para ellos... este Blog, que como se ve... fue hecho para tener una cuenta en Blogger...

Pero no os preocupeis, quizás más adelante publique alguna basura de las que escribo cuando me las doy de escritor....


Rafael Véliz
Un escritorazo
(cuando se lo conoce bien)